miércoles, 5 de septiembre de 2012

Día 29: Naples

5 de septiembre de 2.012

Amanece otro día con una humedad tremenda. Según el programa del tiempo del móvil, hemos alcanzado el 100% de humedad, y el aire acondicionado es imprescindible para la vida.



Nos dirigimos a Naples, último destino de este viaje antes de regresar a casa. Naples es una ciudad de Florida, que está en el golfo de México, a unos 200 kilómetros de Miami.



La recepción del hotel.


Vamos a estar estos días en un Ramada.


Tiene una pequeña pileta, que viene bien para refrescarse, aunque el agua está muy caliente.




El lugar está en una carretera, pero lo tienen muy bien ambientado.






La playa está cerca del hotel, aunque con este calor, cualquier distancia se hace larga.








El mar estaba revuelto, por lo que el baño no ha sido muy largo. Pero el agua está calentita.





Por aquí hay todo tipo de animales e insectos.


Nos hemos llevado un tremendo susto al ver a esta serpiente en nuestro regreso al hotel. Del bote que hemos dado, casi nos lanzamos a la carretera contra los coches. Si hubiese estado viva, no sé que habríamos hecho.


En todo caso, esto nos hace pensar que habrá más por la zona. Por si acaso, mañana, a la playa en coche.



Hemos cenado a las 7, como los auténticos americanos. Para ser americanos del todo, sólo nos falta pedir la cajita para llevarnos la comida. Aquí lo hace casi todo el mundo. Se sientan a la mesa, piden, empiezan a comer, y a los 5 minutos, piden una cajita para llevarse la comida a casa, y se van. Supongo que es una costumbre como para nosotros lo es la sobremesa. Cuando nosotros estamos más de 20 minutos sentados comiendo, no hacen más que acercarse camareros para preguntarnos si estamos bien.



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